Tiene sentido decir que existen algunas condiciones de salud que “favorecen” a un sexo sobre el otro. Hombres y mujeres tienen genes, anatomía y preponderancia de hormonas diferentes. Estas variaciones no solo influyen en los síntomas que se experimentan y los tratamientos a tener en cuenta, pero también nuestra susceptibilidad a desarrollar determinadas enfermedades. Existen algunas condiciones tan cercanamente asociadas a las mujeres que tanto médicos como pacientes pasan por encima considerarlas como un posible diagnóstico en hombres. Pero existen dos enfermedades a tener en cuenta que se encuentran cada vez más cruzando la barrera entre los sexos.

En primer lugar, vamos a considerar el cáncer de mama en hombres. El cáncer de mama ocurre en mujeres porque existe tejido mamario. Pero de hecho, los hombres también tienen este tipo de tejido en su organismo, solo que en mucha menor superficie. Aunque menos que el 1% de los cánceres de mama ocurren en los hombres, la incidencia se encuentra en alza. Por lo tanto, se advierte lo mismo que a las mujeres: el auto examen en caso de que existan cambios en el tejido mamario.

Los niveles altos de estrógeno y bajos de testosterona, se sabe, juegan un rol principal en el desarrollo de cáncer de mama en los hombres porque aquellos que pueden presentar anormalidades que involucren a los testículos y problemas de fertilidad se encuentran en mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Y como en el cáncer de mama de la mujer, el estrógeno parece ser el más relevante.