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A pesar de que entendemos que el sexo es uno de los placeres de la vida, reconocemos que muchas veces no es fácil encontrar exactamente el punto en el que verdaderamente lo disfrutamos y que este no se convierta en una serie de importantes problemas que, a la vez, pueden generarnos otros problemas de inseguridad, comunicación, autoestima y mucho más.

 

En este artículo, quisiéramos compartir con ustedes algunos consejos que creemos que pueden ayudar a mejorar la vida sexual de las parejas que así lo desean. Comencemos!

Cómo mejorar la vida sexual?

 

1. Cerebro

 

“El cerebro es el órgano más importante en el sexo”. ¿Alguna vez han escuchado esta frase? Es absolutamente acertada. En el sexo, todo se trata de la comunicación, la imaginación y la conjunción que estas dos crean.

 

Se ha podido comprobar en toda clase de estudios distintos, que tanto los hombres como las mujeres que presentan problemas sexuales, lo hacen debido a otras causas que hacen que estos se sientan inseguros o desconfiados.

 

Solucionando este tipo de problemas, trabajándolos en pareja, a través de una comunicación abierta y sincera, puede resultar un interesante y beneficioso cambio que seguramente mejorará la vida sexual.

 

2. Problemas de pareja

 

Los problemas de pareja se resuelven fuera y lejos de la cama. Es importante mantener las cosas separadas. No servirá de nada mantener resentimientos y problemas de la vida diaria en el dormitorio. Una noche de sexo muchas veces puede ayudar a calmar tensiones y limar asperezas entre la pareja.

 

3. Probar cosas nuevas

 

Piensa en los primeros meses de pareja con tu compañero/a. ¿Cómo eran estos meses en el sexo? Seguramente, una de las características que lo hacían más interesante y estimulante era el grado de sorpresa y desconocimiento que teníamos, tanto de la otra persona como de la conexión que tendríamos con él o ella. Verdad?

 

Sin embargo, hoy podemos volver a sentir lo mismo con nuestra pareja, buscando agregarle el ingrediente de la sorpresa o novedad. La imaginación al poder!

Más del 60% de las personas mayores tienen relaciones sexuales de manera frecuente. Hoy en día vivimos en una sociedad en la que aún existe el mito de que las personas mayores no tienen interés por el sexo y todavía son muchos los prejuicios que impiden que este grupo de población viva plenamente su sexualidad en la vejez. Sin embargo, los médicos de familia consideran la esfera sexual un aspecto fundamental en el envejecimiento saludable. “Y es que en contra de lo que pueda creerse la edad no está reñida con el sexo. Al contrario, el mejor conocimiento de la pareja y de uno mismo, así como la disminución de las obligaciones, tanto familiares como laborales, favorecen la sexualidad en nuestros mayores”, argumenta el doctor Juan Manuel Espinosa, del Grupo de Atención al Mayor de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), y que además impartió un tallersobre el abordaje de la Salud Sexual en las Personas Mayores en el marco de las Jornadas de Actualización de Medicina de Familia que la semana pasada tuvieron lugar en Sevilla. 

No obstante, es evidente que con la edad se producen cambios fisiológicos que repercuten en la vida sexual de hombres y mujeres. Circunstancia que no impide que un 60% de las personas mayores reconozca mantener relaciones sexuales con frecuencia1. “Como profesionales sanitarios debemos considerar la sexualidad en las personas mayores de forma integral y tener en cuenta tanto los factores físicos como emocionales”, afirma el doctor José Zarco, director científico de estas sesiones.

Estas jornadas, a las que acuden más de 400 profesionales de Atención Primaria de toda España, están organizadas por Semfyc y la Sociedad Andaluza de Medicina de Familia y Comunitaria, junto con la colaboración del Instituto de Formación Novartis. Para el presidente de Semfyc, el doctor Josep Basora, “la inquietud por dar respuesta a las nuevas necesidades, que requieren de nuevas habilidades, y al día a día de la consulta en la Medicina de Familia ha consolidado las celebración de estas Jornadas como un referente de primer orden en la agenda formativa de muchos profesionales de nuestra especialidad. Y el envejecimiento continuo y exponencial de la población hace que las consultas sobre problemas sexuales vayan en aumento”.

Con el paso de los años son inevitables los cambios fisiológicos en los órganos sexuales, lo que unido a determinadas enfermedades (artritis, enfermedades cardiovasculares y respiratorias, etc.), el consumo de medicamentos y la educación sexual recibida justifica ciertas modificaciones que se producen en el comportamiento sexual de las personas mayores. “Sin embargo -reitera el doctor Espinosa- estos cambios no condicionan obligatoriamente el cese de la actividad sexual, sino que exigen una adaptación del comportamiento sexual”.

Las cuestiones más frecuentes en la consulta n aluden a la eyaculación precoz y la disfunción eréctil en el caso de los varones, y la falta de deseo sexual y el coito doloroso o frustrado (dispauremia) en las mujeres.

Sobre un análisis de los motivos de consulta de parejas heterosexuales al médico sexólogo, aparece como uno de los principales motivos el mayor deseo sexual del hombre con respecto a la mujer.

Los factores que pueden influir en el deseo sexual son:

1) La base hormonal, son numerosos los estudios que se han realizado, para medir la influencia de la testosterona en el deseo sexual. Y si bien es cierto que se ha demostrado la relación entre el nivel de testosterona en sangre y el deseo sexual, también lo es que esto no significa que el hombre tenga que tener, debido a la mayor cantidad de testosterona, un mayor deseo sexual. La testosterona tiene influencia en el deseo sexual, tanto en hombres como en mujeres, pero no de una manera exponencial (a más testosterona, más deseo), sino que llegados a la cantidad normal en hombres y en mujeres (distintas por supuesto), más hormona sexual no provoca más deseo.

2)  Factores de aprendizaje: el placer sexual, activa los mismos núcleos cerebrales que se activan ante el placer de consumir cualquier droga. Según esto, el deseo sexual y el de volver a consumir la sustancia funcionan de maneras similares.

Alguien que lleva un consumo habitual (de sexo o sustancias), si deja de tener ese placer, empieza a notar el deseo de obtenerlo, se imagina la situación (fantasías), sueña con ello e intenta buscar la manera de obtener el placer. Si esa persona no realiza actividades sexuales durante un tiempo, acaba por ir apagando poco a poco el deseo de sexo. De igual forma, si la persona consume habitualmente la sustancia/sexo, no existe ningún motivo para que el deseo disminuya.A modo de síntesis puede decirse que: un chico, empieza a masturbarse y descubre el placer sexual, con sus compañeros mira las primeras películas pornográficas y consigue premio social, quien consigue llegar más lejos en los ligues, siendo el número uno aquel que pierde antes la virginidad.

Estos factores sociales serian en parte los responsables del mayor deseo sexual en hombres.