Los trastornos de ansiedad influyen en forma negativa en los encuentros íntimos. El pánico o las fobias pueden influir sobre los mecanismos de respuesta sexual tanto desde el aspecto fisiológico como psicológico.

Las consecuencias pueden distinguirse claramente por sexo:

 

En los hombres: es frecuente la eyaculación precoz, porque llegan al encuentro íntimo con un alto grado de ansiedad que les impide registrar las señales anteriores al orgasmo, por lo que eyaculan sin control.

Cuando la traba es el pánico, pueden padecer una aparente disfunción eréctil. Disfunción que no es tal porque se produce la erección pero cuando se genera la excitación, la agitación, las palpitaciones y el sudor, los inunda el temor de una crisis de pánico.

 

En las mujeres:  la dificultad suele estar asociada con la anorgasmia, que es la imposibilidad de alcanzar el orgasmo. En ellas, la ansiedad no les permite concentrarse en sus sensaciones, y las interrumpen ideas o pensamientos que las desconectan de la situación.

 

Según diversos estudios, casi el 30% de las personas que presentan fobias sexuales y suelen evitar los encuentros íntimos, en realidad padecen otros tipos de fobias o pánicos subyacentes, tales como el trastorno obsesivo compulsivo o la fobia social, entre otros.

 

Como siempre, lo más saludable y conveniente es consultar con un sexólogo. Ya sea porque la sexualidad es una práctica a la que se le teme, o porque las relaciones que se mantienen no resultan plenamente satisfactorias.

 

Con el tratamiento adecuado, recuperar la plenitud sexual es posible. El mismo, suele ser de rápida implementación e incluye, luego del diagnóstico preciso:

 

  • Tareas para realizar en forma personal y en pareja, como ejercicios sexuales ara enfrentar los temores, reducir la ansiedad y aprender conductas saludables.

 

  • Medicación. Aunque no siempre es necesaria, tiende a mejorar el estado de ánimo, lo cual muchas veces se asocia con un mayor interés por el sexo. En algunos casos, se recurre al viagra para reforzar la erección, y en otros, a la paroxetina, que es un medicamento antidepresivo que también sirve para prolongar la estimulación sexual antes de la eyaculación (en casos de eyaculación precoz, etc).